Foto: Lapsus de memoria - La mujer de azul

Wednesday, May 07, 2008

44 letras

He pasado unos días en compañía de amistades italianas y húngaras. El encuentro podria definirse como una confluencia de pasión, frialdad, exhuberancia gestual, austeridad de ideas, espontaneidad, control, griterío y silencio... en fin, tópicos más o menos conocidos y fiables, aunque hay trazos de pasión enraizados en el temperamento magiar, ya sea de origen zíngaro o eslavo, y también de frialdad en algunos italianos del norte. Una característica común a unos y otros es el profundo orgullo con que contemplan - ostentan - conservan el valioso patrimonio cultural que la Historia ha depositado en sus manos. Admirable.
Entre los amigos italianos contamos con un experto en arte medieval, a quien pregunté porqué las plazas de su país me transmitían la inequívoca sensación de estar en Italia. Él respondió que, no en vano, allí había nacido el Renacimiento, cuyas poderosas ideas de pensamiento irradian una fuerza creadora del estilo cuidado, mimado, alentado y mantenido por la mayoría de italianos. De ahí, esa sensación de continuidad en todo el territorio.
Frente a estos temas de identificación nacional, yo me veo en una disyuntiva que no sé si soy capaz de resolver. Los españoles representamos una fusión de culturas; pertenecemos a varias historias, y en este sentido creo que es imposible aspirar a un sentimiento nacional. Tampoco tengo muy clara nuestra sensibilidad...

En un pintoresco pueblo, me llamó la atención esta placa, rodeada de plantas, colgando en una esquina.

Más o menos viene a decir que la belleza visible es un trámite para llegar a la invisible, su hermana mayor, a la que compete una misión casi religiosa, en consecuencia, puede decirse que los lugares marcados por su impronta poseen carácter sacro.
Hablando del tema durante la cena, surgió una palabra húngara de 44 letras, combinación de varios conceptos, que expresa la recomendación de evitar sacrilegios.
Ahí va la palabrita:

MEGSZEUCSÉGTELENÍTHETETLENSÉGESKEDÉSEITEKÉRT

Pienso en los dirigentes húngaros que tomaron la decisión de traer de Rusia paneles de cemento cuadrados con el propósito de construir horribles edificios. Seguramente hicieron caso omiso a la combinación de estas 44 letras.
Hoy los húngaros recuerdan el siglo XX con infinita tristeza. Tampoco están contentos con la invasión de McDonald's y grandes empresas de distribución en ciudades de marcada personalidad, como por ejemplo Debrecen.
Yo lamento esta situación, tanto como nuestros amigos, porque en Debrecen viví unos magníficos días, flotando en un silencio que no he escuchado en ninguna otra parte.

Tuesday, April 22, 2008

23 de abril

La Escuela de Escritores propone votar bajo el lema "Tu vida en un libro" el libro que serías si las personas fuéramos libros.
Yo no sabría identificarme con un libro en concreto, pero seguramente desearía haber sido creada por Jorge Luis Borges y pertenecer a ese espacio mítico llamado La Biblioteca de Babel.

Y ya que estamos, no me importaría ser el libro de Stephen Hawking, Historia del tiempo
O Ulises, de Joyce, que voy leyendo sin prisas, y que habrá cambiado mi noción de narrativa.
También, Arde el musgo gris, del islandés Thor Vilhjálmsson, impresionante por su poesía en prosa.

O alguno de mis tres amores:
Océano Mar, de Alessandro Baricco,
Microcosmos, de Claudio Magris
La valija de fuego, de Aldo Pellegrini.

Por un cariño muy especial a la autora y a quien me aconsejó esta magnífica novela, Verano pródigo, de Barbara Kingsolver

El que estoy leyendo ahora: ¿Qué? La eternidad, de Marguerite Yourcenar, muy bueno.

Cualquiera cuyo título justifique por sí solo el deseo de encarnación en libro:
Porque parece mentira la verdad nunca se sabe, de Daniel Sada
Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, de Margo Glantz
Cien años de soledad - Gabriel García Marquez
La balada del café triste, de Carson McCullers
Parientes pobres del diablo - Cristina Fernández Cubas

Experimentos con la verdad, Paul Auster
De repente en lo profundo del bosque, Amos Oz

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera
Háblame, musa, de aquel varón, Dulce Chacón
Memoria del mal, tentación del bien, Tzvetan Todorov

Tis, Frank McCourt
Te deix, amor, la mar com a penyora, Carme Riera
El so inaudible de les estrelles, Àlvar Masllorens
y tantos otros...

¿Sabréis disculpar un irrefrenable ataque de vanidad y orgullo si anoto también mi primer libro publicado, precisamente, un 23 de abril?

El viaje cósmico

FELIZ DÍA DEL LIBRO

Sunday, April 06, 2008

Mercè Rodoreda


Es de suponer que yo no recordaría con precisión el 13 de abril de 1983 si no fuera por un hecho excepcional. Estaba en clase de Oftalmología Ocular entre el tumulto de alumnos que tomaban asiento y el Dr. Henriquez de Gaztañondo, que ultimaba los preparativos para empezar su clase del día. Una alumna me mostró la página de portada del periódico. Lo siento mucho, me dijo. Así fue como me enteré del fallecimiento de la escritora Mercè Rodoreda.

Siempre que muere un artista de referencia se apodera de nosotros un extraño vacío, irreemplazable, tal vez. En este caso también. Pero, por otra parte, presentí que algo potente perduraría para siempre. Rodoreda era -es- mi escritora, la primera que me impactó y me interesó por un concepto literario.
Hoy sigue siendo un referente y un amor. Y en varios momentos he sentido su presencia de un modo casi real: escribiendo, leyendo, paseando por Ginebra.


“Si no pareciera exagerado diría que escribo para gustarme a mí. Si de paso lo que escribo gusta a los otros, mejor. Quizá es más profundo. Quizá escribo para afirmarme. Para sentir que soy. Y acabo. He hablado de mí y de cosas esenciales en mi vida, con una cierta falta de mesura. Y la desmesura siempre me ha dado mucho miedo”

“La inocencia, porque armoniza con una parte importante de mi temperamento, me desarma y me enamora. Los personajes literarios inocentes desvelan toda mi ternura y me hacen sentir bien a su lado, son mis grandes amigos”




“He cultivado el olvido de todo lo que me ha parecido nocivo para mi alma y he cultivado la admiración por las cosas que me hacen bien: por el quieto poder de las flores que me procuran momentos inefables, por la lenta paciencia de las piedras preciosas, máxima pureza de la tierra, por los abismos de este cielo tan cercano y tan lejano al mismo tiempo, donde brillan y tiemblan todas las constelaciones”



Las dos ilustraciones son obra de Merce Rodoreda, que se dedicó a pintar mientras una paralisis le impedía mover el brazo derecho. Algunos de sus cuadros se recogen en el libro "Agonía de Llum. La poesía secreta de Mercè Rodoreda". Es una poética muy recomendable, de altísima calidad y que muestra una intimidad poco frecuente en sus escritos.

Saturday, March 22, 2008

Fechas y fechorías

Esta soy yo, lenta como un caracol escribiendo mi relato...





...levantando edificios,
...sofocando fuegos,


La etimología de la palabra edificio habla de encender fuegos,
del indoeuropeo æde, fuego
y del latín facere, hacer.


El personaje que luce peto y corona es mi hijo. La semana pasada ha cumplido 12 años.

Celebro este aniversario con una emoción nerviosa. He contado otras veces que el parto me precipitó a un estado comatoso... y a una larga historia muy complicada.

Eso, fuegos, edificios...

Las tres ilustraciones pertenecen a un cuento infantil mío, publicado por Beascoa Internacional, que lleva por título "Los amigos repetidos". El ilustrador es Joan Subirana.

Friday, February 29, 2008

azul, como el mar



dos vueltas de llave
y el vacío en casa
mis propios pasos
mi cuerpo dolorido
el ansiado descanso
que no llega

mundo quieto
de principio a fin
ruidos movimientos ideas
la soledad detiene todo
excepto mi cabeza
que no para


¿sufrimiento?


veo la escultura
impecable y firme en
su esencia de piedra
roca inquebrantable
de mármol
que no piensa

al mirarla
puedo imaginar
el alivio infinito
del no pensar
es azul
como el mar
.

Monday, January 28, 2008

(M. Pistoletto)
El muro de los trapos, vamos progresando... vuelvo en cuanto termine
.

Sunday, January 20, 2008

Interfaz

Con mi catarro, habré despistado en gran medida a la vigilancia de actividades de grupo, a la Monitorign Group Activities, de Microsoft. Huelga decir que generalmente intento facilitar la tarea a sus sensores fisiológicos o ambientales. Yo soy la primera interesada en que me conozcan bien, para que actúen en consecuencia. Pero esta semana, la frecuencia cardíaca, la respuesta de mi piel, las señales del cerebro, la tasa de respiración, la temperatura corporal, las expresiones faciales -sobretodo en los estornudos semi volcánicos- o la presión arterial, incluso mis visitas y costumbres virtuales se han visto un poco alterados. Y me preocupa pensar a qué conclusiones habrán llegado. Pero bueno, tampoco me hago un problema, son buena gente. Un encanto, sin duda. Dicen que sus sistemas detectan cuando los usuarios están en problemas, y les ofrecen ayuda. Sigo esperando...


A la caza del interior del ser humano (La Vanguardia)
MAITE GUTIÉRREZ - Barcelona - 20/01/2008


De aplicarse la propuesta de Microsoft, culminaría la primera fase del proceso de invasión del interior del ser humano. Las sensaciones y estados de ánimo se traducen en acciones y reacciones que el Monitoring Group Activities está dispuesto a revelar en aras de optimizar la productividad laboral. Otras herramientas llevan ya tiempo destapando pensamientos para crear "perfiles de usuario". Son algo tan cotidiano como los buscadores de Internet y los proveedores de servicios, como el correo electrónico, que guardan información personal del internauta. En el caso de los motores de búsqueda, argumentan que para mejorar sus prestaciones necesitan enormes listas de preferencias, hábitos y actividades relacionadas con sus clientes. La próxima generación de Internet que superará a la llamada Web 2.0 - basada en las redes sociales- se sustenta precisamente en eso: la utilización de datos personales. Así, se creará una red que responderá a los deseos del usuario y que anticipará sus necesidades.

Por una parte, el internauta obtiene más comodidad en el uso de la web, pero por otra surge el peligro de que se comercialice con esos "perfiles de usuario" con el fin de enviar publicidad o controlar la esfera privada del ciudadano - todos los pasos que se dan en Internet quedan registrados-. Un informe de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) alerta sobre la "falta de información al usuario" de algunos de estos servicios. Los proveedores casi nunca avisan de que escanean el contenido de los correos electrónicos, aunque sea con "el único objetivo de controlar el spam y las actividades delictivas", se justifican. "Esta información que se recoge a través de Internet se usa para fines determinados, algunos legítimos a primera vista - la seguridad-, pero nada ni nadie confirma que se respete la intimidad de manera fiel", explica el director de la AEPD, Artemi Rallo. El ejemplo está en que la ley establece restricciones en el acceso a los contenidos del correo electrónico de los usuarios, pero varios proveedores dieron información sobre disidentes a las autoridades chinas hace ya unos meses. Como si Correos o una empresa de mensajería abriese cartas y las leyera al Gobierno.

Las redes sociales también piden y guardan gran cantidad de información de sus asiduos - recientemente hubo polémica por esta práctica en Facebook-.La recolección de interioridades del usuario está haciendo que la vida privada lo sea cada vez menos. Además de saber nombre, teléfono y dirección de miles de personas, alguien conoce sus gustos y preferencias, sus pensamientos más íntimos.